Hablar de remuneración con nuestro potencial empleador suele ser un tema complicado y muchas veces incómodo. Adecco Argentina brinda 8 consejos para poder hacerlo de la mejor forma posible.

  1. Conocer las condiciones que ofrece la empresa

Estar informado acerca de los sueldos medios de la empresa a la que se busca entrar es útil para saber si la remuneración que pretendemos es realista. Asimismo, suele ser de mucha utilidad conocer otros beneficios que la empresa otorgue a sus empleados, tales como seguro médico o flexibilidad horaria, ya que, en ocasiones, aunque el sueldo propuesto sea bajo, estas ventajas pueden ser atractivas para el candidato y lo ayudan a elegir.

 

  1. Tener una actitud amable y abierta

Es importante cuidar la imagen, así como tener una actitud positiva, abierta a las posibilidades, ser amable, respetuoso y conciliador.

 

  1. Reclamar una suma justa

Cada empleo tiene un valor específico en función de las tareas que se llevan a cabo y ese es el monto que se debe exigir. Es importante, además, conocer el salario medio para poder establecer cuánto vale el trabajo en función de la experiencia y habilidades de cada candidato.

 

  1. Preparar el argumento

Es fundamental estar preparado para poder contestar posibles preguntas que el reclutador realice y defender el monto que se pretenda recibir. Se debe tener en cuenta la formación, la experiencia adquirida y los resultados alcanzados en ella.

 

  1. Ser realista

Para acordar un buen salario con un posible empleador es necesario conocer cuál es el sueldo dentro del sector, ya que es importante que la remuneración sea competitiva, pero también que esté dentro de los parámetros posibles.

 

  1. No aceptar la primera oferta si es demasiado baja

Es recomendable no aceptar una remuneración significativamente inferior a lo solicitado. Este es el momento de negociar el monto con el potencial empleador.

 

  1. Ampliar las opciones

En caso de que la oferta monetaria final no sea la esperada, se puede optar por acordar otro tipo de beneficios, como horarios flexibles, home office o más días de vacaciones.

 

  1. No aplazar la respuesta

Si se logró el objetivo esperado, es ideal aceptar enseguida, ya que, de no ser así, se estará demostrando falta de interés. Por supuesto, es bueno pensar y evaluar la propuesta antes de aceptar una oferta laboral, pero no hay que tomarse demasiado tiempo para decidir.