El 40% de los consultados por Whalecom considera que la evaluación se cumple solo como una formalidad sin compromiso real con el desarrollo.

De acuerdo a la segunda edición del relevamiento realizado por Whalecom, apenas un 38% de los empleados califica como positivo el impacto del Sistema de Gestión de Desempeño en su EX (Employee Experience). Otro 40% manifiesta que ese impacto es negativo, mientras que el 22% restante no tiene una respuesta definida.

Quienes valoran como positivo el impacto del SGD sobre su EX señalan que el proceso va más allá de una evaluación y contribuye al desarrollo profesional, mencionan la transparencia del proceso y destacan el feedback continuo y el alineamiento con el plan de mejora o desarrollo. Por su parte, quienes respondieron de manera negativa expresan que la evaluación se cumple sólo como una formalidad y que no hay un compromiso con el desarrollo. Cuestionan además la falta de integración con los proyectos estratégicos y la falta de participación del evaluado en el proceso.

Otro tema sobre el que se consultó fue la integración del SGD con la planificación estratégica del negocio. En ese sentido, el 73,29% de los empleados indicó que el mapa de capacidades organizacionales no es tenido en cuenta para definir las prioridades estratégicas del negocio. A su vez, el 53,42% dijo que el output del proceso de Evaluación de Desempeño no es tenido en cuenta para construir el mapa de capacidades organizacionales.

“Por último, cuando indagamos sobre aquellos componentes del SGD que aportan al desarrollo de talentos, nos encontramos con que no ha habido una evolución respecto de 2018. Entre otras respuestas, el 47,26% indicó que la elaboración de su Plan de Desarrollo como cierre del proceso, asociado al desempeño, no existe. Ese es un dato que deja en claro cuánto camino falta aún por recorrer”, explicó Liliana Moya, Directora de Change Management de Whalecom.