Las plataformas tecnológicas de colaboración hoy se erigen como nuevas protagonistas en pos de facilitar el trabajo y la operación de las compañías, reducir costos y ofrecer mejor calidad de vida a los empleados.

El home office ha dejado de ser una tendencia para volverse un estilo de vida corporativo, en el que en muchos casos la presencia en la oficina es secundaria y el empleado trabaja desde cualquier lugar, con acceso a todos los sistemas e información que necesita de su empresa alojados en la nube, gracias a las herramientas de colaboración.

De acuerdo a cifras de la Academia Internacional de Teletrabajo para América Latina y el Caribe, Brasil es el país de América Latina con más empleados trabajando desde sus casas. En ese país hay 12 millones de personas trabajando desde la comodidad de su hogar, seguido de México que tiene 2,6 millones, Argentina con 2 millones y Chile con 500 mil.

En términos comparativos, Argentina está entre los países que aún sostienen formatos de trabajo más bien tradicionales, ya que la media global de quienes pueden trabajar desde cualquier lugar y en cualquier horario es del 41%, y la de quienes trabajan bajo el sistema tradicional, del 68%. En la misma línea, el 70% de los argentinos encuestados indica que desearía poder trabajar desde su casa u otras locaciones, aunque su empleador no le ofrece actualmente esa posibilidad.

Así, con diferencias mínimas, los argentinos se emparentan en este deseo de flexibilidad con sus colegas de la región, ya que el 70% de los brasileros, el 72% de los mexicanos y el 74% de los chilenos se inclinan por un formato menos rígido de organización del trabajo.

La coyuntura actual de crisis y disturbios sociales en Chile, Bolivia, y otros puntos de la región vuelven a poner en el foco alternativas tecnológicas para que las empresas puedan seguir operando normalmente, mientras se les garantiza a los colaboradores continuidad laboral y un entorno de trabajo digital seguro, flexible y conectado. Fernando Montenegro, Sales Manager para Cono Sur de Orange Business Services, explica: “En promedio, se pierden 75 minutos al día en las empresas por no contar con herramientas de comunicaciones unificadas. El trabajo remoto hoy permite mejorar la productividad en un 30%, beneficiando la gestión del tiempo por parte del colaborador, ahorrar costos, reducir gastos de traslados y viajes en un 50%, y bajar tasas de ausentismo y renuncias”,

La primera tecnología necesaria para este nuevo ambiente es la Red Privada Virtual (VPN), que crea una conexión segura, y puede ser vista como un túnel único, personal y bidireccional entre la computadora y red de la empresa, también conocida como gateway. Esto posibilita el intercambio de información con seguridad y confidencialidad, permitiendo así el acceso a sistemas internos, como si el empleado estuviese físicamente en la empresa.

El colaborador que trabaja desde su casa, una fábrica o una planta lejos de la oficina central necesita, también, mantener interacción con los demás profesionales de la empresa, clientes y proveedores. Es aquí donde las herramientas de colaboración son la clave. Con aplicaciones de chat, videoconferencia, además de un teléfono móvil y una extensión del teléfono corporativo, el empleado tiene a disposición todos los medios necesarios para una comunicación efectiva.