Es la conclusión de un estudio de Randstad en una encuesta a 4.721 argentinos, en el Randstad Employer Brand Research 2021.

El informe, en el que participaron más de 4.700 personas de todo el país, muestra que el 30% de los trabajadores argentinos tiene la intención de cambiar de empleador, a pesar del contexto de pandemia y de un mercado laboral que aún no logra reactivarse.

Sin embargo, si comparamos las expectativas de cambio con la de años anteriores, claramente se ve que la crisis sanitaria ha dejado su marca también en la movilidad laboral y la búsqueda de cambio de los argentinos. Así, el Employer Brand Research 2021 muestra que la intención de cambio de empleador desciende 6 puntos porcentuales en la medición de enero de 2021 respecto de la del mismo mes de 2020, marcando un claro quiebre de la tendencia que se venía dando en años anteriores, con un deseo de cambio ubicado en el 36% para 2020 y del 35% para 2019.

Comparando la expectativa a futuro de un año, contra lo sucedido al año siguiente, el estudio muestra que si bien en 2020 el 36% de los encuestados afirmó que planeaba cambiar de trabajo en los meses siguientes, puede verse que solo el 8% realmente cambió de empleo de acuerdo a los resultados del relevamiento de 2021, mostrando una brecha de 28 puntos porcentuales entre la expectativa y el cambio real de empleo.

Esta brecha, la más alta de los últimos años, es otro de los indicadores que dan cuenta de la actitud conservadora y la menor toma de riesgos que asumieron los trabajadores ante el contexto de crisis desatado por la pandemia. Esto se evidencia a partir del quiebre de la tendencia que marcan los datos de años anteriores. Así, mientras que en 2018 el 33% de los argentinos tenía la intención de cambiar de empleo, el relevamiento de 2019 da cuenta que solo lo concretó el 19% de los trabajadores, marcando una brecha de 14 puntos porcentuales entre la expectativa y el cambio real de empleador. El año siguiente, en 2019, el 35% de los consultados afirmó tener deseos de cambiar de empleo y los datos de 2020 muestran que solo lo concretó el 15%, marcando una brecha entre expectativa y realidad de 20 puntos porcentuales.