Por Pablo Pereira, CEO de everis Argentina.

El 2020 es olvidable pero nunca será olvidado. Marcado por una sucesión de eventos que nos afectaron mucho, que sacaron lo mejor de las personas y que nos demostraron que somos capaces de atravesar las peores tormentas (la pandemia, elecciones primarias, cambios de gobiernos, nuevos clientes, cambios de oficinas, cambios de hábitos por homeworking, clientes estresados y atravesados por los mismos problemas y un sinfín de eventos más) pero lo que siempre hemos mantenido como norte, es  nunca dejar de correr la frontera de los límites de nuestra creatividad, para ofrecer a nuestros clientes más proyectos y mejores ideas que consigan sacar lo mejor de un contexto difícil.

El escritor Nicholas Carr, en su artículo “IT Doesn’t matter” (No importa la tecnología),   abre un debate interesante sobre cómo tenemos todas las ayudas y herramientas digitales al alcance de la mano (almacenamiento muy barato y disponible, alta capacidad de procesamiento, buenos canales de comunicación, infinitas aplicaciones, etc.) para generar nuevas tecnología, pero lo que realmente diferencia a las organizaciones es su capacidad de innovar, especialmente en contextos de crisis, de generar ideas, de equivocarse y volver a retomar.Y eso, por ahora, es una capacidad humana, de los equipos de trabajo a los que pertenece cada uno de nosotros.

Mirando hacia atrás, fue el interés justamente por esta habilidad creativa e innovadora lo que me motivó a trabajar en el mundo de la consultoría en tecnología, hace ya más de 30 años. Poder poner en marcha proyectos que inician como simples ideas, que agregaran valor a mis clientes, es una devoción que traigo desde siempre. Y también es lo que hoy nos distingue como equipo, lo que buscamos es lograr separarnos cada vez más de quienes “no hacen más que programar”.

Y es que los cambios tecnológicos van a seguir sucediendo, a un ritmo cada vez más vertiginoso, e incluso, en cierta forma, impredecible. Vamos a seguir cambiando, sin ninguna duda. Un libro que me fascina para pensar en este proceso, es “La singularidad está cercana” de Ray Kurzweil, donde nos adentramos en una descripción de cómo se va a acelerar cada vez más la integración de la tecnología con nosotros mismos en aspectos de nuestra vida que aún no imaginamos, acelerando a su vez los cambios en la sociedad toda, sector por sector.

Volviendo al titulo: nuestra visión e intención es seguir evolucionando profesionalmente para brindar servicios de valor basados en la tecnología, con devoción por los clientes. Todo cambia y muy rápido, pero en lo fundamental, en lo que nos da raíces y proyección: nada cambia.