En medio de la actual pandemia,encontrar las metodologías de trabajo ideales para continuar operando en remoto con la misma calidad y eficiencia es lo que definirá la supervivencia de las empresas.

Desarrollar entornos colaborativos de trabajo, implementar metodologías ágiles, eficientizar los procesos con tecnologías aplicadas, repensar el trabajo en virtud de objetivos en lugar de horas, constituir relaciones de confianza en lugar de vínculos jerárquicos; hasta hace días eran  tendencias que marcaban el “futuro del trabajo”. Sin embargo, el coronavirus llegó para acelerar los tiempos de la transformación cultural que conlleva la digitalización de los procesos, que hoy se debe cristalizar sin tiempos de prueba.

Ezequiel Palacios, Director Asociado de Glue Executive Search, sostiene que “el teletrabajo, de un día para otro, pasó de ser un beneficio ocasional a convertirse en la única manera de seguir operando y preservar la salud de la gente. Quienes entendieron que el mercado requería otra dinámica, y trabajan en construir una cultura más ágil y eficiente hace años, hoy tienen una ventaja competitiva que se pone en valor” señala el experto. 

“Esta es una gran oportunidad de aprendizaje, que nos invita a testear nuevas tecnologías, a encontrar formas más eficientes de trabajar, y sobre todo, nos convoca a liderar con creatividad y responsabilidad nuestros equipos para atravesar los desafíos juntos”, sostiene por su parte Daniel Iriarte, Director Asociado de la misma firma.

Para mitigar el impacto del trabajo remoto, los expertos de Glue Executive Search recomiendan:

  1. Brindar lineamientos claros. Especificar procedimientos, vías de acceso a archivos, responsables y referentes, información de contacto, vías de comunicación, deadlines y resultados esperados. 

  2. Contacto permanente con los equipos para brindar soporte y acompañamiento. 

  3. Notificar a los stakeholders clave (clientes, proveedores, reportes, filiales, etc) cuál es la nueva forma de trabajo con fechas, horarios y formas de contacto.

  4. Verificar la conectividad y herramientas de trabajo así como la disponibilidad de  los softwares de gestión necesarios para trabajar a distancia.

  5. Accesos y permisos. Garantizar el acceso a redes corporativas, preservando la seguridad informática.

  6. Trabajar por objetivos, no por horas. 

  7. Capacitación. Verificar que los equipos sepan usar las herramientas digitales que la compañía elige. Realizar demos.

  8. Compartir las mejores prácticas para optimizar el trabajo remoto. Expertos digitales desarrollan muchos tips para ello. Como estos de Daniel Disney, reconocido KeynoteSpeaker y Linkedin Trainer.