Qué necesitan las organizaciones en la etapa que hoy atravesamos y cuál es el aporte que puede hacer la tecnología para mejorar sustancialmente los procesos de RR.HH.

El devenir de la actividad económica y el contexto en que se desarrolla ha determinado que la incorporación de soluciones tecnológicas adecuadas en áreas de Recursos Humanos es ya una necesidad insoslayable para todo tipo de empresas, más allá de su especialidad, su tamaño o su localización. Ante la pregunta: ¿tecnología para qué? Meta4 A Cegid Company, compañía especializada en soluciones tecnológicas para la gestión y desarrollo del capital humano, resume la respuesta en tres premisas: digitalizar, distribuir y ampliar.

El primero de estos tres desafíos, la digitalización, tiene como objetivo principal incrementar la agilidad e impulsar la eficiencia. Qué se habrá de digitalizar puntualmente y cómo se hará queda a criterio de cada empresa y depende de diversas circunstancias, pero está claro que se debe apuntar a digitalizar procesos y funciones. Es clave identificar procesos que puedan ser realizados en todo o en parte de manera digital, permitiéndonos prescindir del papel, de lo físico, de lo presencial, agilizando de este modo las tareas y mejorando el rendimiento.

Estar más cerca del negocio

En cuanto al segundo aspecto, distribuir, hay una serie de funciones que desde hace tiempo sabemos que deben estar más cerca del negocio. Un ejemplo de función completamente distribuida podría ser la evaluación. Al profesional debe evaluarlo quien está con él día a día, observándolo y conociendo la manera en que trabaja. Facilitar esta llegada es fundamental para optimizar los procesos.

También debemos tomar en cuenta que en un entorno glocal tendremos empleados que trabajan en nuestra propia oficina, otros fuera de ella, pero en el mismo país, y también los que estén en otras latitudes. Será necesario entonces conjugar políticas, gestiones y formas de hacer que atiendan tanto a la realidad local como a la de quienes interactúen desde otros sitios, porque para el mánager todos forman parte de un equipo y tienen que funcionar como tal.

Mayor autonomía

El tercer objetivo, ampliar, apunta en varias direcciones: cubrir más funciones y procesos, dotar de mayor autonomía a managers y empleados, y mejorar el manejo de la información. Para atender el primer punto, la idea es que la tecnología nos facilite la realización de tareas que sabemos que son necesarias pero que hoy no llevamos a cabo porque nos implicarían un consumo de tiempo, recursos y personas que las tornan inviables.

En tanto, dotar de autonomía a los managers será esencial para que puedan explotar la información, tomar decisiones y estar más cerca de las necesidades tanto de la compañía como de Recursos Humanos y de las personas. Es decir, equipar a ese mánager para que pueda cumplir mejor su función como gestor de personas, a la vez que se equipa también al empleado.

Por último, la tecnología debe servirnos para obtener más información y procesarla mejor. En muchas ocasiones existen datos dispersos, en diferentes formatos, que son valiosos y de calidad, pero que no están reunidos, organizados y consolidados en un sitio. Dar ese paso nos permitirá manejar y explotar de manera mucho más provechosa todo ese volumen de información.