Diversidad e inclusión

El valor de la lengua de señas en una organización

9/6/2026

El valor de la lengua de señas en una organización

Si bien el enfoque de género ha liderado la agenda corporativa durante la última década, esta tendencia gana terreno en las capacitaciones que buscan una inclusión más profunda.

Para la gestión de Personas, la implementación de capacitaciones en lengua de señas no es solo un acto de responsabilidad social; es una ventaja operativa y reputacional directa. Natalia Druziuk, fundadora de Instituto Neone —organización con más de tres décadas de trayectoria y presencia en Argentina, Uruguay y Paraguay—, reveló cómo la pandemia transformó radicalmente las demandas de capacitación en las empresas, posicionando a la lengua de señas en el top 3 de los cursos más solicitados. Druziuk señala que la demanda corporativa se disparó de forma orgánica: "Nosotros lo lanzamos pensando en familiares y amigos de personas sordas. Pero lo que vimos es que las empresas empezaron a comunicarse para pedir capacitación para sus empleados. El objetivo de la legislación actual es que en cada entidad siempre haya, aunque sea una persona, que pueda comunicarse con una persona sorda."

Esta competencia es especialmente crítica en sectores de atención al público, salud y operatividad clave. Casos de éxito como el de Aerolíneas Argentinas, que solicitó un curso diseñado específicamente para el sector aeronáutico, demuestran que la accesibilidad universal ya es un estándar. La lengua de señas es especializada y en Instituto Neone cuentan con las especializaciones de aeronáutica, salud y atención al público.

Contar con colaboradores capaces de derribar las barreras de comunicación con la comunidad sorda transforma la atención al cliente. Por otro lado, aprender lengua de señas cohesiona a los equipos, abre conversaciones sobre la inclusión y la diversidad y eleva el compromiso de los empleados hacia la cultura de la empresa.

Según la experiencia de Instituto Neone, las empresas están adoptando la lengua de señas bajo tres modalidades principales:

  • Enfoque por posiciones clave (Mandos medios u operativos): La mayoría de las empresas eligen capacitar a sectores específicos que consideran críticos, como personal de primera línea, recepcionistas o jefes de equipo que gestionan la diversidad en el día a día.
  • Capacitaciones masivas como beneficio laboral: Para democratizar el acceso, algunas organizaciones lo ofrecen a toda su plantilla bajo un formato de beneficio corporativo.
  • Formatos Asincrónicos (Neon Flex): El uso de licencias autoadministrables con acceso 24/7 y evaluaciones automatizadas permite que el colaborador avance a su propio ritmo, eliminando las barreras del desplazamiento y la rigidez horaria.

Un punto importante para destacar es que, al implementar las capacitaciones, por una cuestión ética y legal, las clases deben ser dictadas por personas sordas. "Hay muchos que dicen 'soy intérprete, puedo dar clases'. Sí, pero le tenemos que dar empleo a las personas sordas para fomentar una inclusión real", afirma la fundadora, cuya institución es miembro de la Confederación Argentina de Sordos. Asimismo, para las multinacionales, es vital entender que la lengua de señas no es universal; cada país posee la suya propia (como la Lengua de Señas Argentina - LSA, la Uruguaya o la Paraguaya), un factor técnico indispensable para los planes de capacitación regionales.

No todos nos comunicamos ni aprendemos de la misma manera. Capacitar en lengua de señas es una forma muy directa de abrir puertas y generar espacios más inclusivos, con impacto real en la cultura de la empresa y en la comunidad.