Adecco Argentina presenta algunas cifras con relación a la escasa diversidad en el sector laboral.

Las personas trans (transexuales, transgénero y travestis) constituyen uno de los sectores de la población que más sufre la discriminación y la estigmatización. Uno de los ámbitos en los que más se expresa la vulneración de sus derechos es en el laboral. Es por esto que Adecco Argentina presenta algunos datos estadísticos acerca de la contratación de personas trans en vista de la reciente Ley sancionada de cupo laboral travesti-trans. 

De acuerdo con un relevamiento realizado en 2020 por Adecco Argentina en más de 340 departamentos de Recursos Humanos de compañías nacionales y multinacionales que desarrollan actividades en el país, el 90% de las empresas no cuenta con políticas proactivas para la contratación de personas trans. Asimismo, un 63% de las personas consultadas reconocieron no contemplar estrategias para evitar sesgos inconscientes en sus procesos de selección.

En esta misma línea, según la organización Contratá Trans, el 70% de las personas trans no ha asistido a entrevistas de trabajo desde que asumieron su identidad de género. En este punto, hay que destacar que las empresas y organizaciones no solo “acepten” la diversidad, sino que también la promuevan, inviten y celebren. 

En relación con todas estas cifras, la Ley de cupo laboral travesti-trans es significativa para el sector; cabe destacar que constituye una gran oportunidad para promover una mayor inclusión del colectivo, ya que no solo contempla un mínimo del 1% para toda la planta laboral del Estado Nacional, sino que además prevé incentivos económicos por contratación para el sector privado. 

Entrevistas laborales

Según el citado estudio de Adecco Argentina, de las personas que tuvieron entrevistas de trabajo pertenecientes al colectivo LGBTTIQ+ casi la mitad (46%) fueron rechazadas alguna vez en una entrevista laboral, y el 54% de ellas vivió esta experiencia entre 2 y 4 veces. El 17% entre 5 y 10 veces, otro 17% una sola vez pasó por esta situación, el 10% más de 10 veces y el 2% dice siempre atraviesa ese momento en una entrevista de trabajo. Además, el 51% cree que recibió el rechazo por ser parte del colectivo. Sin embargo, a la mayoría (85%) jamás le informaron el motivo del mismo.

Promover la diversidad sexual en el ámbito laboral no solo contribuye a derribar prejuicios, sino que facilita que las personas puedan expresar libremente quiénes son y vivir sin discriminación en su lugar de trabajo. Por parte de las compañías, cuando se les pide que apoyen la diversidad, va más allá de las contrataciones, implica también generar instancias de formación, diálogo y sensibilización en todos los niveles de la empresa sobre distintas cuestiones vinculadas a la diversidad sexual. Pero, a su vez, es necesario el diseño de políticas y planes estratégicos que manifiesten el compromiso activo de la alta dirección con estas cuestiones, fortaleciendo así liderazgos más inclusivos.