Los principales resultados del estudio “Desigualdad digital de género en América Latina y el Caribe” realizado por la Universidad de Oxford.

Las mujeres rurales son el grupo menos conectado a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la mayor parte de los países de América Latina y del Caribe, según reveló un estudio realizado por la Universidad de Oxford con apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Según el estudio “Desigualdad digital de género en América Latina y el Caribe”, coordinado por la científica social italiana Valentina Rotondi, en 17 de los 23 países de la región analizados, menos mujeres declaran poseer celulares en comparación con hombres. También hay una variación de acuerdo con la división rural/urbana, ya que género y lugar de residencia interactúan produciendo varias desventajas para las mujeres que habitan en los territorios rurales. Así, las mujeres de baja escolaridad que viven en áreas rurales son las menos "conectadas".

El estudio enfocó en la correlación entre brechas de género en la posesión de teléfonos respecto a tres medidas de empoderamiento utilizadas por la Organización Mundial del Trabajo (OIT): proporción de tasa de empleo vulnerable femenino en relación con el masculino; proporción de la fuerza de trabajo femenina en relación con la masculina, y proporción de desempleo juvenil femenino en relación con el masculino (medidas en el 2019).

La proporción de personas que poseen teléfonos celulares en los países analizados aumentó a alrededor de 80% en el 2017 desde 45% en el 2006, según los datos anuales de la encuesta Gallup, y la brecha de género en la posesión de celulares disminuyó en la última década. Pese a ello, volvió a empeorar en los últimos cinco años.

Pese a que en la mayor parte de los países hay brechas de género, el estudio mostró excepciones. Mientras Argentina y Brasil tienen casi una situación de paridad, Guatemala y Perú son ejemplos de naciones en las que la brecha de género es mayor, en tanto que en Chile y en Uruguay la proporción tiende a favorecer a las mujeres.

En cuanto a los usos de las redes sociales, se utilizaron datos de seguimiento digital sobre la composición por género de los usuarios de Facebook (obtenidos en febrero de 2020) para medir la brecha de género en la conexión en redes. Facebook fue elegida por ser la red social más utilizada en la región.El resultado mostró que las tasas de penetración de Facebook entre hombres y mujeres en América Latina están bastante equilibradas en comparación con países de África subsahariana y Asia, pero también hay diferencias. Así, en Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia, Surinam, Uruguay y Paraguay las mujeres tienen más probabilidades de ser usuarias de Facebook, mientras que en México, Nicaragua y Guatemala, los hombres son más activos en Facebook.

El estudio concluyó que, de modo general, cuanto menor es la brecha de género en la posesión de celulares, mejores son las perspectivas para la inserción de las mujeres en el mercado de trabajo y menores son las disparidades entre los géneros en trabajos vulnerables y desempleo juvenil.

El trabajo coordinado por Rotondi se centra en la denominada exclusión digital de primer nivel, es decir, mide el acceso a las TIC y destaca la necesidad de avanzar en la investigación de segundo nivel, que se refiere a datos referentes a competencias necesarias para la utilización más plena de las tecnologías.