Un análisis de Adecco señala algunas claves en la elección de estos nuevos espacios de trabajo.

Los espacios de coworking surgieron en el 2000 como primera instancia para trabajadores independientes que buscaban compartir gastos y salir del aislamiento del hogar, hoy se presentan como una solución no sólo para ellos sino también para startups, emprendedores, trabajadores remotos o incluso corporaciones que optan por estos lugares. Adecco Argentina comparte algunos detalles acerca de esta nueva modalidad de trabajo que continúa sumando adeptos.

¿Quiénes eligen un coworking? Quienes asisten a estos lugares tratan de crear una comunidad, así como de disponer de un entorno de trabajo propicio. Las personas que comparten el espacio de coworking son las que lo hacen único y diferente a cualquier oficina en la que hayan trabajado antes. Es común encontrar comerciantes individuales y pequeñas empresas, emprendedores y startups, trabajadores remotos e incluso organizaciones más grandes que trabajan en este tipo de escenarios.

¿Cuál es el diferencial que ofrece? En referencia a los elementos materiales, los espacios de coworking más grandes pueden tener oficinas privadas y cabinas telefónicas, o una cafetería. Los miembros de un coworking valoran la comunidad que se empieza a crear en el espacio compartido, aunque las personas provienen de una variedad de profesiones y realizan trabajos no relacionados, a menudo intercambian ideas, colaboran con otros o se dan aliento. Algunas personas incluso terminan compartiendo ciertos proyectos. 

Opción para las empresas: Es importante tener claro que cada organización debe encontrar un modelo equilibrado y adaptable entre el trabajo a distancia y la oficina para todos sus empleados, y que recuerden que no existe una solución única y universal. Ya que la oficina física continúa siendo importante en la nueva normalidad, el coworking puede ser la respuesta para las dudas que tengan algunos empleadores.