De nada sirve la tecnología en el área de Recursos Humanos si no está acompañada de indicadores que permitan medir el ROI. Por Alfredo Terlizzi, CEO de Workia

En el área de capital humano, no alcanza con desarrollar un proyecto de implementación de tecnología. También debe ser medido. Y para hacerlo, para medir el ROI de la inversión de un software de RRHH es importante analizar, por un lado, cómo la implementación del software de RRHH optimiza los procesos haciéndolos más fáciles, productivos y rápidos, reduciendo la carga administrativa. Por otro, dar cuenta del valor agregado que esa estrategia genera para la organización, por ejemplo, cómo el software eleva la marca empleadora y la satisfacción de los colaboradores, en determinadas temáticas de HR.

Más allá del costo que implica la implementación de un producto SAAS (software as a service), cada empresa tendrá que mentalizarse en la importancia de la medición de RRHH. Es importante entender lo estructural y conceptual de los lugares donde se va a optimizar procesos, a ahorrar tiempo, a agregar valor, y llevar eso a indicadores concretos y compararlo con la estructura de costos.

En ese sentido, una buena opción es ir de lo general a lo particular construyendo los indicadores más globales y con sentido más práctico del retorno de la inversión de forma tal de tener un marco de referencia que se pueda ir profundizando llegando a detalles de precisión mayores e incluso, no solo ver el retorno de la inversión general, si no en particular de cada módulo, contrastando esto con la respectiva área que se implementa.

En términos de desafíos, las gestiones son únicas y particulares y, si bien hay KPIs estándar a la hora de implementar tecnología, hay que partir de una propuesta única y personalizada en base a los objetivos de cada empresa y las necesidades de implementación tecnológica que cada una tiene. La cultura de medición también admite un concepto empírico de prueba y error donde el set de KPis iniciales definidos a lo largo del proceso se va evaluando tanto desde el punto de vista de su utilidad como de su precisión de medición. Esto lo hace un proceso vivo y dinámico.

Otra gran pregunta es en cuánto tiempo comenzarán a verse los resultados. Eso va a variar según las necesidades que la empresa tiene y el plan de trabajo asociado. Hay algunas necesidades, por ejemplo, relacionadas con mejorar la comunicación interna o incorporar tecnología de firma digital que, una vez implementados, los resultados son palpables muy rápidamente en dos o tres meses. Mientras que, otros tipos de implementaciones que tocan procesos más abarcativos y profundos del lado del desarrollo del talento humano como performance y capacitación, si bien también son ágiles de implementar, pueden llevar un poco más de tiempo y según el plan de trabajo empezar a verse a los 5 o 6 meses.

No obstante, como todo análisis de retorno de la inversión una de las variables clave es el tiempo de recuperación así que tenemos que tener claro nuestra visión al respecto. Es importante entonces, hacer una correcta gestión de riesgos a la hora de la implementación del proyecto ya que esta podrá influir en el ROI.